Problemas concursales

Favorecimiento a la prostitución (artículo 179°CP)

  • Bien jurídico: dignidad humana
  • Naturaleza del delito: peligro abstracto
  • Conducta típica: promover o favorecer la prostitución de otra persona
  • Principales diferencias con el delito de trata de personas:
    • No exige que la prostitución se realice en contexto de explotación
    • No hace referencia a conductas típicas específicas (captación, traslado, etc.) para promover o favorecer la prostitución
    • No exige la concurrencia de medios coercitivos o fraudulentos

Ejemplo de concurso aparente entre el delito de favorecimiento a la prostitución y trata de personas

«X» tiene un auto en el que transporta a «Y» para que realice servicios de prostitución en diversos night clubs de propiedad de «W». «Y» se encontraba en una situación de pobreza que fue a provechada por «W», quien le propuso trabajar con él/ella realizando servicios de prostitución en sus night clubs a cambio de un poco de dinero. «X» trabaja con «W» y sabe que las personas que trabajan en los night clubs de «W» realizan esa labor para salir de la pobreza.

Los actos de «X» son subsumibles tanto por el delito de trata de personas como por el delito de favorecimiento a la prostitución. Sin embargo, esto se resuelve aplicando solo el tipo penal especial: el delito de trata de personas.

Rufianismo (art. 180° CP)

  • Bien jurídico: dignidad humana
  • Naturaleza del delito: peligro abstracto
  • Conducta típica: explotar la ganancia obtenida por una persona que ejerce la prostitución
  • Principales diferencias con el delito de trata de personas:
    • No exige una finalidad de explotación de la víctima en sí misma (explotación en sentido fuerte), sino de las ganancias por ella obtenida (explotación en sentido débil)
    • No se exige la concurrencia de medios coercitivos o fraudulento (caso de mayores de edad).

Ejemplos de concurso entre los delitos de rufianismo y trata de personas

  1. «X» tiene un bar en donde diversas personas son recibidas y retenidas para ser explotadas sexualmente. «X», además, obtiene provecho económico de la explotación sexual de las personas que trabajan ahí.
  2. «X» tiene dos hijas de 12 y 13 años. «X» permite que «Y» se lleve a sus hijas a una cantina, donde trabajan como meseras y, ocasionalmente, prestan servicios sexuales. «X» obtiene parte del dinero producto de los servicios realizados por sus hijas.

En ambos casos estamos ante un concurso real en la medida que estamos ante dos hechos distintos: el primero, que consiste en colocar a las personas en un situación próxima a su explotación sexual a través de un acto de retención o recepción; el segundo, que consiste en obtener el dinero de los servicios sexuales. En esta medida, a pesar de que estamos ante un mismo bien jurídico, estamos ante un concurso real heterogéneo. Por tanto, serán aplicables tanto el delito de trata de personas como el delito de rufianismo. Esto es especialmente relevante para casos de criminalidad organizada, en los que varias personas cometen el delito de trata sexual (el administrador del bar, el personal de seguridad, el personal encargado de recibir el dinero en el bar o en la cantina, etcétera), pero solo uno comete además el delito de rufianismo (el dueño del bar que se aprovecha económicamente de la actividad sexual).

En el segundo ejemplo, la trata de personas se deberá imputar, como ya vimos, a través del artículo 13 del Código Penal que regula la comisión por omisión. Así, los familiares o las personas que tienen bajo su custodia a una víctima niño, niña o adolescente detentan un deber de garante en virtud de una estrecha relación. Es decir, los familiares o las personas cercanas tienen bajo su especial responsabilidad a la víctima, hecho que provoca que tengan el deber de proteger su bienestar. En ese sentido, si la madre, el padre, el familiar o la persona que tenga la custodia se aprovecha económicamente de las ganancias que provienen de la prostitución en un contexto de explotación, no solo deberá ser responsable del delito de rufianismo; sino que también serán autores (en comisión por omisión) del delito de trata de personas.

Violación sexual (art. 170°CP)

  • Bien jurídico: libertad sexual
  • Naturaleza del delito: delito de lesión
  • Conducta típica: mediante violencia o amenaza obligar a una persona a tener acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal o realiza actos análogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna de las dos primeras vías
  • Principales diferencias con el delito de trata de personas:
    • No exige un contexto de explotación sexual (sentido fuerte)
    • Los medios comisivos son explícitos y limitados: violencia y grave amenaza.
    • Para su consumación exige el efectivo acceso carnal o la introducción de objetos o partes del cuerpo.


 

Ejemplos de delitos concursales entre el delito de violación sexual y trata de personas

  1. «X» transporta contra su voluntad a «Y» para que sea explotada posteriormente. En el transcurso del viaje, «X» obliga a «Y» a tener relaciones sexuales.

    • Estamos ante un concurso real de delitos.
  2. «X» retiene a «Y» en un «bar» para que sea explotada sexualmente. Para alcanzar la retención, usa como «medio» la violación sexual. Es decir, la violación sexual opera como un acto que crea un contexto de violencia que anula la posibilidad de que la víctima pueda consentir continuar en dicho bar.

    • Estamos ante un concurso ideal de delitos.

Usuario-cliente (art 179-A CP)

  • Bien jurídico: libertad sexual y dignidad humana
  • Naturaleza del delito: peligro abstracto
  • Conducta típica: mediante una prestación económica o ventaja de cualquier naturaleza tiene acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal o realiza otros actos análogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna de las dos primeras vías con una persona de catorce y menor de dieciocho años, será reprimido con pena privativa de la libertad no menor de cuatro ni mayor de seis años.
  • Principales diferencias con el delito de trata de personas:

    • Requiere mantener una efectiva relación sexual con la víctima
    • No exige un contexto de explotación sexual (sentido fuerte)
    • Requiere obtención de lucro o cualquier ventaja.

Ejemplo de delitos concursales entre el delito de usuario-cliente y la trata de personas

«X» asiste a un bar donde atienden meseras adolescentes menores de 18 años que también son explotadas sexualmente y retenidas en dicho lugar. «X» paga y accede a servicios sexuales realizados por una de estas adolescentes.

Explotación sexual comercial infantil (art 181-A CP)

  • Bien jurídico: dignidad humana
  • Naturaleza del delito: peligro abstracto
  • Conducta típica: promover, publicitar, favorecer o facilitar la explotación sexual comercial en el ámbito del turismo, a través de cualquier medio escrito, folleto, impreso, visual, audible, electrónico, magnético o a través de Internet, con el objeto de ofrecer relaciones sexuales de carácter comercial de personas menores de edad.
  • Principales diferencias con el delito de trata de personas:
    • No exige las conductas previstas en la trata de personas (captación, traslado etc)
    • La conducta del sujeto activo no va dirigida hacia las personas que ejercerán la actividad sexual, sino a aquellos que contratarán ese servicio.

Ejemplo de relación concursal entre la explotación sexual comercial infantil y adolescente en el ámbito del turismo y la trata de personas

«X» tiene un bar donde retiene y recibe a adolescentes entre 14 y 18 años que son explotadas sexualmente. «X» realiza actos de promoción de su bar en Internet y ofrece dichos servicios sexuales a turistas.

Tráfico ilícito de migrantes (art°68 CP)

  • Bien jurídico: soberanía del estado
  • Naturaleza del delito: peligro abstracto
  • Conducta típica: promover, favorecer, financiar o facilitar la entrada o salida ilegal del país de otra persona, con el fin de obtener directa o indirectamente, lucro o cualquier otro beneficio para sí o para tercero.
  • Principales diferencias con el delito de trata de personas:
    • Se exige necesariamente el cruce de fronteras internacionales
    • No exige finalidad de explotación
    • La persona traslada da su consentimiento válido para ello

Ejemplo de la relación concursal entre los delitos de tráfico y trata

«X» transporta a personas desde el Ecuador a Perú con el fin de que sean explotadas laboralmente. Para ello, «X» facilita la entrada irregular de dichas personas.